lunes, 27 de abril de 2020

Ciento Veintiuno: La Real Inequidad (se nota más) en Cuarentena

Cuarentena y teletrabajo, tiempo para profundizar en el complejo y largo camino hacia la hashtagequidaddegénero Lo he venido planteando acá durante estas semanas: es un hecho que la mujer se ha llevado la carga más pesada en esta etapa, porque la corresponsabilidad sigue estando lejos. Publicaciones como ésta, de La Tercera, ayudan a visibilizar esta realidad y aplacar el triunfalismo de algunos/as

Brecha de Género en Chile
Me he encontrado también con otro tipo de publicaciones, en redes sociales, principalmente en sitios de madres y maternidad. Posteos que "de manera divertida" asumen y prolongan los roles del hogar que buscamos redistribuir. Justo cuando esta crisis nos enfrenta a las mayores dificultades de la inequidad. "10 cosas que sólo las mamás entenderemos" / "Los niños despiertan 3 veces en la noche y papá sigue roncando...¡Pero igual queremos a los papis!" / "La locura de ser la mamá en cuarentena" Abordar el tema desde esta perspectiva nos hace retroceder. Estos mensajes muestran a la mujer una realidad que es inmutable, cuando muchos estamos difundiendo lo contrario. Les hace creer que el desafío es de adaptación y que les pertenece a ellas. Y el desafío es de una sociedad completa. Sobre todo, de aquellos con el privilegio de haber nacido varones. hashtagcrianza hashtagpaternidad hashtagmaternidad

miércoles, 8 de abril de 2020

Ciento Veinte: Ser papás/mamás en cuarentena


Verdadero: papás y mamás (en general) no somos profesores. No estamos preparados para enseñar en confinamiento. Y aunque estuviésemos preparados, no nos queda tiempo, porque también debemos trabajar y hacer las cosas de la casa. Estamos haciendo lo que podemos y la mayoría, puede poco o nada.

Verdadero: el colegio no es guardería. Valoramos mucho que los niñas/os estén gran parte del día allá, porque sabemos que están seguros y nos permite trabajar tranquilos. Pero el principal rol del equipo educador es enseñar y formar personas.

Leí por ahí algo como "ahora que tengo a los/las niños/as en casa, creo que a los profes deberían pagarles en lingotes de oro". Muy graciosa frase y funciona incluso como meme, pero dice cosas sobre tu paternidad/maternidad que no son del todo maravillosas.

¿Conocías poco a tus niños/as y los estás redescubriendo? ¿Con la crisis te diste cuenta de que los disfrutas en partes acotadas del día, algo así como en "cápsulas"? Yo apostaría a que, al revés, ellos están felices de tenerte/verte mucho más que antes.

El colegio no es guardería y los profesores no son "papá y mamá". Con esfuerzo, lo son en su propia casa, pero en la sala de clases no nos están "reemplazando". Quizá sea tiempo de hacerlo consciente. Y hacernos cargo. #paternidad #confinamiento

lunes, 9 de marzo de 2020

Ciento Diecinueve: "Apoyar" la Equidad es también CONSTRUIRLA


Es cierto, la mujer lleva años integrada a los espacios de trabajo. Desde el punto de vista de las organizaciones, sin embargo, falta que:

- Sea considerada en ámbitos radicalmente masculinizados.
- En el mismo rol de un hombre, gane lo mismo.
- Pueda llegar de manera masiva a cargos de dirección. Sigue habiendo un techo.
- Haya procesos de reclutamiento y selección paritarios (con cuaternas de 2 y 2, por ejemplo).
- Se reintegre de manera gradual si ha decidido ser madre, para que no se sienta desplazada ni candidata al despido, al volver.

Desde el punto de vista individual (depende de cada uno de nosotros), tenemos varios pendientes. Y uno en particular, se encuentra a la raíz del abuso permanente respecto al rol de la mujer en nuestra sociedad: la inexistente corresponsabilidad en el hogar.

Muchísimas mujeres en Chile (la mayoria) terminan su jornada laboral en una empresa, toman una micro, el metro y llegan a casa para cumplir una "doble jornada", cocinando, cuidando niños, planchando, mientras papá se dedica a ser atendido (o, simplemente, abandonó el hogar).

¿Qué estamos esperando los hombres para dejar de "apoyar la igualdad" y comenzar a HACER cosas concretas para volverla una realidad en el espacio hogareño?#8M #EquidaddeGénero #DíadelaMujer #Masculinidades

jueves, 13 de febrero de 2020

Ciento Dieciocho: El Buen Papá


Eran las señoras de antes las que hacían ese tipo de juicios. Bueno, ahora que son abuelas o bisabuelas, lo siguen haciendo. “Esteban es un buen papá. Se preocupa tanto de los niños”, suele ser su frase típica en una conversación en que cuesta ser contraparte. ¿Qué puede decir uno? Me encantaría preguntar por el criterio implicado en ese juicio, pero qué va. Uno asume, finalmente, que se trata de una opinión anclada en otra época.

¿Qué es ser hoy un buen papá? La pregunta es fácil, las respuestas difíciles. Desde mi humilde perspectiva, hay una diferencia notable entre destacar como papá en una cultura en que la paternidad es precaria y realmente hacer el trabajo de ser padre, con todo lo que ello implica en la vida de un hijo/a (o hijas/os).

¿Qué tan buen papá es alguien que comparte con sus hijos los fines de semana, porque llega tarde de lunes a viernes? Podríamos decir que es buen papá, porque hay un porcentaje inmenso de hombres que ni siquiera tuvieron la dignidad de quedarse a aprender a serlo. Todas/os conocemos a alguien, amiga o familiar, que es mamá en soledad, porque nunca más vio al responsable biológico del niño/a. Somos un país de “abandonadores”, una tendencia lamentable de América Latina, en general.

¿Es una buena mamá la mujer que comparte con sus hijos los fines de semana, porque llega tarde de lunes a viernes? La sociedad en que seguimos viviendo dirá que es una pésima madre; que los hijos son su prioridad; que no tiene la naturaleza de la maternidad. Cruel, pero cotidiano. Eso pasará incluso si el padre fue el que asumió ese rol. Una mayoría (no todos baby boomers), dirá sobre él: “pobrecito, está haciendo un rol que no es el suyo”. Y agregará “que gran papá es”. Y a ella, en su próxima entrevista de trabajo, alguien le preguntará “¿tiene hijos o desea tenerlos?”.

Yo llevo casi 11 años de papá; he dedicado horas, días y semanas de mi vida a trabajar en mi paternidad para estar a la altura. He escrito durante 8 años este blog, pensando en compartir experiencias, visiones y urgencias del rol. Publiqué un libro y me invitan frecuentemente a hablar sobre crianza desde el punto de vista masculino. ¿Soy un buen papá? En lo absoluto. Sí puedo decir con certeza que dejo el alma en el esfuerzo. Que lo disfruto.

Hoy tengo más claro que antes, que sigue habiendo voces critican y no entienden la lógica de roles que tenemos con mi compañera de vida. Y es que no hay lógica. El que tiene la posibilidad, asume la responsabilidad. Y lo hace pensando en el bienestar de todos, no en el propio. Y eso sí que lo cuento con orgullo, ¿cuántos hogares en este país pueden decir lo mismo que decimos nosotros? En realidad, muy pocos. ¿Cuántos logran sostenerlo en el tiempo? Menos aún.

No sé quién es “el buen papá”. Pero sí tengo claro que no es aquel que cumple medianamente bien los roles “históricamente femeninos”, como lavar la loza o cocinar. Lo que hace, en realidad, es lo mínimo que uno espera de alguien que trae un hijo al mundo. De hecho, también diría que es lo mínimo que uno espera de alguien a quien eligió como pareja. Aunque ¿quién soy yo para criticar las razones de cada uno para decidir con quién hacer su vida?